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TG – Capítulo 268: Movimientos.

Capítulo 268: Movimientos.

Edward en una pequeña sala privada activó una barrera para evitar el ruido de afuera y luego se sentó en un sillón y revisó su reloj holográfico.

“Escuche que participaste en la batalla para tomar el portal abismal, estoy bastante agradecida por tu ayuda.” –TheSimplicityOfLife

Leyendo ese mensaje de Aurora, Edward dio una media sonrisa.

Era posible que Cithrel le dijera que él fue unos de los que estuvo preocupado por ella cuando el portal abismal no se había cerrado y a pesar de que solo él sabía su razón, ella agradeció de todas formas.

Participar podía ser por múltiples razones, pero su agradecimiento fue sincero incluso si no lo hubiera hecho por ella.

Edward se quedó en silencio por un momento pensando cómo responder, pero antes de que le diera tiempo otro mensaje había llegado.

“También escuché que estás trabajando en algo. Solo recuerda que si necesitas ayudas puedes contar conmigo. Tal vez puede ofrecerte una mano.” –TheSimplicityOfLife

A pesar de su pasado que podía denominarse como conflictivo, en realidad ella era bastante agradable y muy amigable con aquellos que se acercaba.

Edward dudó un momento, pero al final respondió.

“No es necesario, puedes centrarte en tus tareas. Y tampoco es necesario agradecer, sé que tú harías lo mismo.” –Edward-Palmer

No deseaba que ella tuviera más trabajo apoyándolo y era por eso que no necesitaba su ayuda.

En cuanto al agradecimiento… Edward no dudaba de que si él estuviera en riesgo ella lo salvaría, aunque arriesgara su vida.

Ella era esa clase de persona.

“También si necesitas ayuda puedes contar conmigo.” –Edward-Palmer

Sabía que ella no contaría con él… Si en algo podía estar seguro era que esa jovencita no era de contar con otras personas al menos que la situación lo requiera de forma extrema.

“Entiendo lo tendré en cuenta. Por cierto, mis fuentes dicen que es posible que estos no sean los últimos portales.” –TheSimplicityOfLife

Aurora dejó caer una bomba que hizo que la expresión sonriente de Edward se volviera seria.

“Te dejaré trabajar, me retiro…” –TheSimplicityOfLife

Tras dejar la bomba ella huyó de inmediato muy seguramente queriendo evitar las preguntas pertinentes.

La expresión de Edward tembló, pero se mantuvo solemne.

Ella había tenido razón cuando le trajo ese informe que decía que razas mágicas iban a llegar del portal abismal y ahora era posible que se repitiera con los otros portales.

Su informe le había concedido bastante prestigio y hasta ahora seguía siendo citado por bastante Archimagos reconocidos en el tema y nombrado por algunos gobiernos.

Es más, debido a su informe el gigante europeo y el ruso se estaban preparando con las posibilidades de encontrarse a otra raza en mente.

Si bien era una posibilidad, el informe había acertado con esa posibilidad.

Ahora esa misma persona le estaba diciendo que estos dos portales podían no ser los últimos… Su certeza sin duda la pondría en el punto de mira de muchas personas y peor, no tenía manera de afirmar tales palabras.

“Tch…”

Edward no pudo evitar chasquear la lengua.

¿De dónde sacó esa confianza y esa información?

Un parte de él, deseo pensar que era la Iglesia del Tiempo y el Espacio la que le informaba de tales cosas, pero otra parte no podía evitar pensar en algo peor.

Existencias que susurraban a los oídos de las personas, organizaciones secretas que se movían por las sombras y sectas o cultos demoniacos… La verdad era que las posibilidades eran múltiples y muchas de ellas era peor que otras.

Aurora a sus ojos era imprudente y era alguien que no se detenía por sus objetivos, eso la hizo alguien brillante, pero a la vez problemática.

Cargaría todo por su cuenta si tuviera la posibilidad de hacerlo.

Lo único destacable era que ella había avisado que no participaría en estos portales y Edward solo pudo suspirar.

Un extraño y largo suspiro que en cierta forma dejaba ver cierto alivio a que no se arriesgara.

Que inútil que era, si eso era lo único que podía hacer cuando ella no se arriesgaba… Edward solo dio media sonrisa impotente.

¿Para reducir un poco el peso que ella cargaba, esto era lo único que podía hacer?

No… Esa era la respuesta que Edward alcanzó.

En el portal abismal, aunque ella lo tomó como ayuda, la verdad era que ella llegó del otro lado por su cuenta con su grupo.

De su parte solo limpiaron afuera y nada más.

Eso no podía considerarse ayuda.

Sin embargo, podía ser diferente y necesitaba hacer algo para moverse.

No sabía cuál era su objetivo final, pero al menos tenía una manera para moverse y tratar de hacer algo para reducir su trabajo de ‘ayudar’.

Al menos tratando de reducir un poco esas responsabilidades.

Edward se levantó encerrando todas sus emociones en lo profundo de él y luego desactivó la barrera antes de salir al pasillo.

Escuchando ruido en una de las habitaciones se dirigió a ese lado y entró.

“Los portales abismales están causando bastante pánico en internet y hay demasiadas teorías… Algunos dicen que un dios aterrador trata de invadir el mundo.” Comentó Frank con un tono misterioso.

“¿Invasión? Nah. ¿Has leído la historia de los goblins? Solo estaban escapando de algo.” Respondió Oliver de forma simple.

“A mí me sorprende que Aurora haya dejado la academia para participar en el portal… Vamos, yo he intenté hacerlo, pero me fue imposible.” Precisó Niels con seriedad y con un tono bajo, agregó. “Me alegro de que ella esté bien. Había escuchado que Leslie había estado preocupada.”

“¿Acosándola? A las mujeres no le gustan esa clase de locos.” Señaló Gregorio con una sonrisa entretenida.

“Bueno, si es la persona que te gusta, entonces el acoso no parece tan malo. Y si no lo es, entonces te tratara peor que un loco.” Corrigió Rachael bebiendo su té.

Edward observó a sus compañeros de la academia que habían aceptado su invitación para la reunión de hoy.

Gregorio Bellucci, Frank Hughes, Niels Hedman, Oliver Marsh, Jordán Wood y Rachael Lawson.

Todos eran estudiantes de tercer año que ya se habían graduado y ahora eran héroes de forma oficial.

Ahora ellos dejaron de hablar al ver que Edward daba una expresión seria al entrar.

“Los he reunido aquí para invitarlo a que se unan a mi causa y a mi objetivo.” Informó Edward de inmediato.

“¿Un grupo de héroes?” Dudó Oliver con curiosidad de forma instintiva.

Esa era una de las únicas cosas que podían pensar cuando los reunió aquí de forma tan formal.

Crear un grupo de héroes entre los graduados era bastante normal, pero presentes estaban estudiantes que ya habían sido reclutados por sus maestros, estaban trabajando en gremios o en alguna organización internacional e incluso protegiendo alguna ciudad.

Con su reputación luego del torneo internacional no había duda de que bastantes personas les dieron invitaciones para que se uniera a ellos.

Sin embargo, Edward no apuntaba a eso.

“Estoy queriendo hacer algo más grande y no requiere que ustedes se salgan de su grupo.” Dijo Edward y al ver a los presentes curioso, explicó. “Quiero ver si es posible cambiar el gremio de héroe a algo más decente.”

Ante sus ojos la forma de organización actual del gremio desapegada y simplista, necesitaba ser cambiada a una forma más organizada y participativa.

El primer paso era conseguir aliados para su causa y para ello no había nada mejor que estudiantes recién graduados.

******

“He estado aprendiendo a crear espadas de diferentes tipos. También armaduras, accesorios y artefactos mágicos. La humanidad a pesar de que no incursiono en la magia durante gran parte de su historia, tiene muchos estilos de herrería que varía según los países.” Contó Taqiyya con ojos llenos de brillo intenso.

Cithrel que estaba observando dio una suave sonrisa que hizo que esa jovencita se sonrojara y lentamente se volviera roja.

A pesar de que estaban por una proyección de un cristal de comunicación, sus figuras se podían ver a la perfección.

“Eres tan encantadora como siempre.” Dijo Cithrel y golpeándose sus labios con su dedo conteniendo su sonrisa, murmuró. “Verte me hace extrañarte y tener mucha hambre.”

Esa jovencita se volvió extremadamente roja de vergüenza, pero no aparto el cristal de proyección sabiendo que a ella le encantaba verla.

“Me hace sentir celosa ahora que estás lejos. Entrenas bajo muchos herreros y me molesta pensar que uno de ellos trate de acosarte y arrebatarte de mí.” Declaró Cithrel y dando una gran sonrisa coqueta, agregó. “Eres tan encantadora que cualquiera quedaría fascinado.”

Taqiyya tembló de vergüenza intensa, pero su tono no sonaba como una broma.

La recompensa al azar de Taqiyya en realidad fue recibir entrenamiento de diferentes herreros por todas partes del mundo.

Debido a su alto talento en la herrería y su reputación durante el torneo internacional hizo que ella fuera altamente reconocida entre el público y bastantes maestros deseaban tomarla bajo sus alas.

Eso significaba que había bastantes personas revoloteando a su alrededor y era posible que llegara hasta el punto de que alguien buscara algo más… No mentía cuando decía que era encantadora.

Una belleza exótica, tímida, pequeña y linda.

Tenía todas las cualidades para llamar la atención de cualquier hombre o mujer.

“No haré eso…” Murmuró Taqiyya en respuesta y tratando de recuperar algo de confianza, declaró. “No me dejaré engañar fácilmente por otros.”

Cithrel no ocultó su gran sonrisa fascinada ante esa respuesta que ciertamente le encanto.

Estaba por seguir hablando cuando su reloj holográfico vibró.

“Lo siento, tengo trabajo. Cuando tengas tiempo podemos reunirnos para divertirnos.” Avisó Cithrel logrando que Taqiyya se sonrojara.

No había ambigüedad en su tono, pero igual logró sacar el lado más tímido de esa jovencita.

Con una rápida despedida Taqiyya terminó la comunicación y Cithrel miró a Venali que estaba presente como siempre a su lado.

Taqiyya la había visto, pero no le molesto.

“Es tan linda como siempre, ¿no lo crees?” Preguntó Cithrel sin contener su sonrisa mirando a su compañera.

“Tiene belleza y su personalidad es de su preferencia. Entiendo por qué le gusta, aunque no negaré que es agradable.” Respondió Venali mientras preparaba la sala para evitar escuchas.

A diferencia de la mujer que se hacía pasar por hombre que se quedaba en silencio, ahora Venali al estar en privado era más habladora.

Cithrel al escuchar esas palabras dio una sonrisa y se golpeó los labios tratando de contener sus instintos.

“Mal momento para tener hambre.” Murmuró Cithrel golpeando el suelo con su pie.

Una onda mágica se extendió alrededor de la habitación del hotel cubriendo el lugar por completo, entonces solo observó su reloj holográfico.

“Eso no funcionará con los de mi tipo.”

Una voz mecánica y robótica vino del reloj holográfico, pero Cithrel solo activó el modo proyección y observó a la ‘persona’ que había hablado.

En la proyección aparecía un robot con un fondo de una ciudad robótica futurística… Cithrel sabía que todo era falso y esa forma de presentarse era para mantener su propia seguridad.

“No trato de que funcione contigo.” Respondió Cithrel y mirando a ese ‘robot’, preguntó. “¿Puedes darme lo que quiero?”

Su pregunta fue directa sin necesidad de generar una charla banal.

Ese individuo que estaba hablando como un robot era el contacto que Liam le paso, cuando ella preguntó si era posible investigar a una persona.

“Princesa Heredera Cithrel Elamaris Falion, futura Emperatriz del Imperio Falion. Sobrina de Rodwen Falion, quien a su vez es aprendiz del ‘Enemigo de la Humanidad’. Tu búsqueda advertirá a otros y algunos irán a por ti… No eres la primera quien lo busca y no será la última.” Advirtió la voz mecánica.

Liam se lo había presentado como ‘Desconocido’, pero al escuchar esa advertencia mecánica Cithrel estuvo de acuerdo cuando le dijo que sus servicios no solo iban a ser caros, sino que iba a ser ‘personalizado’.

Sin embargo, había una diferencia.

“No lo busco a él, la busco a ella… Así de simple.” Respondió Cithrel y dando una sonrisa, comentó. “Además, ¿crees que no puedo deshacerme de algunos lunáticos?”

El robot solo la observó y asintió de forma indiferente.

“La persona a la que buscas es el antiguo Secretario de Defensa de Estados Unidos Frederick Crawford. Se rumorea que tuvo conexiones con el ‘Enemigo de la Humanidad’ y se dice que ese jefe del pentágono, borró toda la información de ese antiguo jugador. Tal individuo murió en la guerra civil estadounidense y toda su información desapareció tras su muerte.” Informó la voz mecánica y con un tono serio, agregó. “Cuando liberemos esta información, y tú comiences tu búsqueda, algunos vendrán a por ti.”

Los ojos del robot brillaron con una luz roja peligrosa.

“Aquellos que se han estancado en su búsqueda por no tener medios. Aquellos que están por acercarse un poco a la verdad y aquellos que desean que esa información solo permanezca oculta. Los secretos de tal individuo son como tesoros preciosos a los ojos de lunáticos y en cierta forma están en lo cierto.” Añadió el robot y al verla imperturbable, comentó. “Después de todo el último en ser conocido por tener parte de su conocimiento, trato de conquistar el mundo y abrió portales demoniacos.”

Estaba hablando del lunático que inicio la guerra europea-demoniaca y la anterior guerra contra oriente medio… Un secreto desconocido entre el público.

Sin embargo, Cithrel solo se encogió de hombros sin importarle esa información que ese robot parecía darle para sorprenderla.

¿Y qué sucedía si Malik Zamora abrió portales demoniacos con el conocimiento de ese jugador?

Como un Archimago y princesa del imperio en donde ese hombre era conocido como ‘Sabio’, ella tenía toda clase de conocimiento en su poder y algunos de ellos seguramente haría que terrícolas babeen.

Ahora escuchar esos secretos no importaban ante sus ojos, y lo único que le importaba era encontrar a su tía.

La mujer que puso al Imperio Falion en una edad de oro y quien logró dejar un imperio tan fuerte que incluso si ella iniciara guerra contra todo su mundo o una nueva era de invasiones entre planos y perder cada una de esas batallas, podría seguir sobreviviendo.

Rodwen Falion era su objetivo.

“Dime todo sobre ese hombre. Su familia, sus contactos, los lugares de residencia. Dame toda la información que tengas y te pagaré tan bien como se debe.” Declaró Cithrel con seriedad y mirando al robot, anunció. “En cuanto aquellos que quieran causarme problemas…”

Ella no terminó sus palabras, pero dejo en claro lo que significaba.

El antiguo Secretario de Defensa de Estados Unidos Frederick Crawford, era una de las pocas pistas para descubrir sobre el ‘Enemigo de la Humanidad’ y ese individuo tan odiado en este mundo, era la única pista para encontrarse con su tía.

Para alguien que controlaría a un majestuoso imperio mágico y que había crecido rodeado de la historia de esa mujer que logró levantar a tal imperio a su mayor punto, no había duda de que ella se sentiría atraída.

Esa era la razón por la cual había venido a este mundo a pesar de que no tenía nada más para ganar.

Su sed de saber no iba a ser detenido por algunos lunáticos.

******

Clémentine preparó todo su equipaje que había traído y arregló su habitación que se encontraba en una pagoda, con cierto nerviosismo.

Estaba lo suficiente nerviosa como para no usar su telequinesis y reducir su trabajo, algo que se dio cuenta solo cuando estaba bajando las escaleras.

Había conseguido el pase para dejar el lugar de entrenamiento por varios días y luego volver.

Así que no había duda de que estaba emocionada, pero a la vez nerviosa.

Avanzando con gran velocidad, ella dejó el lugar y empezó a descender la montaña usando su telequinesis para mover su cuerpo.

Su descenso fue apresurado mientras ella observaba su reloj holográfico en búsqueda de señal.

Entonces descendió lo suficiente como para que la señal apareciera y cientos de mensajes llegaron desde todos los grupos, incluyendo al que ella le importaba.

Cuando aterrizó, Clémentine trató de controlar su nerviosismo, pero lentamente la desbordó y empezó a leer desde el principio, tratando de ponerse al día.

Los primeros mensajes luego de que ella había entrado a entrenar eran simples, pero entonces alcanzó aquellos del día que se realizó el asalto a los goblins para tomar el portal abismal.

Su expresión palideció cuando leyó lo sucedido y su mente por un momento quedo en blanco al enterarse de quienes estaban entre los desaparecidos.

Solo su puro deseo que todo cambiara o fuera una broma, la hizo seguir adelante.

El desgarro, los muertos y la grieta, luego leyendo con un temblor tratando de contener todas sus emociones, llegó a leer que ellas estaban a salvo y que era difícil enviar ayuda.

Estos eran mensajes que le habían enviado a ella personalmente tratando de mantenerla al día y al leer que estaban a salvos, respiró aliviada por un momento.

Solo fue un momento al darse cuenta de que había pasado semanas de ese hecho y era por eso que siguió avanzando, hasta que leyó que ellas volvieron del otro lado del portal.

Su cuerpo perdió toda la tensión y sintió un extremo alivio mientras que su mente se relajaba.

Sus emociones empezaron a salir a flote desde su preocupación por sus amigas, su miedo a perderlas y su inutilidad por estar entrenando cuando tales cosas sucedieron.

“Están bien… Están vivas…”

Esas palabras salieron de su boca sin que ella misma se diera cuenta y si bien la ayudó a relajarse un poco, fue solo un poco.

Al momento siguiente ella se movió… Queriendo comprobarlo por su cuenta.

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